Recomanació

Charlie y la fábrica de chocolate

BURTON, Tim

Warner Home Video Española 2005

Charlie y la fábrica de chocolate o cómo leer a Dahl a través de los ojos de Tim Burton

A principios del siglo XXI, una maravillosa casualidad quiso que los herederos de Roald Dahl, autor del cuento infantil Charlie y la fábrica de chocolate (1964), designaran a Tim Burton como capitán del nuevo proyecto que llevaría de nuevo la novela a la gran pantalla en 2005. El director ya había producido James y el melocotón gigante (James and the Giant Peach; Henry Selick, 1996), basada en la novela homónima de Dahl, y quedó tan desencantado como él con la primera adaptación cinematográfica de la historia de Charlie (Willy Wonka & The Chocolate Factory; Mel Stuart, 1971).

Implicando una vez más a rostros habituales en su obra, como Helena Bonham Carter y Johnny Depp, quien interpreta al excéntrico fabricante de golosinas Willy Wonka, Burton sitúa a su elenco en una ciudad indeterminada que parece girar alrededor de la fábrica Wonka. La gama cromática hace evidente desde el primer momento la diferencia que se crea entre el resto de la localidad, oscura, fría y apagada, y el interior de la factoría, repleta de colores brillantes y llamativos (así como todo lo relacionado con las golosinas, como por ejemplo los establecimientos de venta y los recuerdos del abuelo Joe). Así mismo, una paleta de colores cálidos marca el interior de la casa de los Bucket, humilde pero hogareño. El ambiente acaba de redondearse gracias a la impecable banda sonora del compositor inseparable de Tim Burton, Danny Elfman (Big Fish, Pesadilla antes de Navidad, Batman), la cual ya obtiene protagonismo desde los primeros minutos acompañando a los títulos de crédito. Finalmente, la inclusión de un narrador acaba de atribuir al largometraje el espíritu moralizador de los cuentos infantiles.

Charlie y la fábrica de chocolate pone en relieve el papel de los padres como principales moldeadores de la personalidad de sus hijos/as, relacionando a figuras parentales deficientes con niños y niñas odiosos. El único ápice de empatía que el espectador puede sentir respecto a los personajes de Veruca, Violet, Augustus y Mike se debe al retrato de sus padres, que se muestran como personas infelices o despreocupadas respecto a la educación de sus pequeños. Al mismo tiempo, la familia de Charlie, aunque vive en la miseria, se muestra cariñosa, afable y buena en todo momento, lo que induce a pensar que la personalidad del protagonista es impecable gracias a sus parientes.

Una vez más, el universo “timburtoniano” toma como pilares principales dos aspectos. Por un lado, la amenazante presencia de las máquinas, la modernidad como cambio inexorable que puede perjudicarnos (como ocurre en un primer momento con el señor Bucket) o catapultarnos hacia el progreso (como se deduce de las constantes innovaciones de los productos Wonka). En el caso de las golosinas, los aparatos son manejados por los Oompa-loompas, simpáticos trabajadores que deleitan al espectador con sus pegadizas canciones (aunque su procedencia hace pensar en la explotación laboral de personas racializadas). En segundo lugar, ya sea en forma de popular esqueleto (Pesadilla antes de Navidad, 1993), de hombres con extremidades peculiares (Eduardo Manostijeras, 1990) o, en este caso, de un empresario atípico, el personaje incomprendido vuelve a aparecer. Las historias de Burton están inevitablemente ligadas a la figura de los inadaptados, los misfits. Willy Wonka, al igual que muchos otros perfiles, si bien goza de una inigualable popularidad, no encaja con el mundo que le rodea, y en consecuencia, se siente infeliz. El filme de 2005, al contrario que el cuento de Dahl, incluye en la historia un pasado traumático del magnate de las chocolatinas, con la lícita intención de darle una razón de ser a la excéntrica personalidad de Wonka.

En conclusión, la combinación de la marcada perspectiva de Tim Burton con la original historia de Dahl resulta en una película divertida y pedagógica, y, probablemente, el autor original quedaría más que satisfecho con la nueva adaptación.

Crítica elaborada per Paula de Matteis Fernández de la Biblioteca Jordi Rubió i Balaguer (Sant Boi de Llobregat) en el marc del projecte Escriure de cinema.

 

13/12/2021